PLAZA DE SAN SEBASTIÁN
Se crea en 1508 como consecuencia de una real cédula de Doña Juana la Loca. Ofrece actualmente uno de los conjuntos urbanísticos más bellos de la ciudad. En ella se ubican edificios tan interesantes como el Arco del Nazareno, la casa de los Bouderé, o la insigne Iglesia Colegial de San Sebastián. Otro elemento importante es la fuente renacentista que centra la plaza, labrada por el granadino Baltasar de Godros en 1545 para la Plaza Alta, siendo después trasladada al Coso de San Francisco, y, finalmente, al lugar donde hoy podemos verla.
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PEÑA DE LOS ENAMORADOS
La Peña de los Enamorados toma su nombre de una leyenda que, inspirada en la Edad Media, se dio a conocer especialmente por las historias del Siglo de Oro. Cuenta la leyenda que un cristiano que estaba cautivo en Granada, Tello, se enamoró de una mora bellisima de Archidona, Tagzona, llegando a tal punto su amor que decidieron escapar hacia las tierras cristianas de Antequera. En su huída, fueron descubiertos por el padre de la joven quien mandó a sus saeteros para que los detuvieran. Treparon los amantes por la Peña que hay a medio camino entre Archidona y Antequera y, viendo que iban a ser atrapados, decidieron que preferían morir unidos a vivir separados, y abrazándose, se lanzaron al vacío desde lo alto de aquella peña, que, desde entonces, recibió ese nombre. "De la tajada peña se arrojaron y en el aire las almas dejaron"
Una peña que enamoró en el pasado, que lo hace en el presente y que lo seguirá haciendo en el futuro. La 'Peña de los Enamorados' de Antequera es uno de los referentes del patrimonio natural de Andalucía, enclave para amantes de la naturaleza que se sitúa a 878 metros de altitud sobre el nivel del mar y que está indisolublemente ligado al perfil de la ciudad del Torcal. Irradia magia, como una especie de embrujo que atrae, y guarda historia, pero ¿cuál?.
Historia
La peña da honor a su nombre con una leyenda sobre dos enamorados. La más conocida, la de los jóvenes Tello y Tagzona, una especie de Romeo y Julieta, que decidieron poner fin a su amor al despeñarse por esta montaña. Se trata de uno de los relatos más arraigados en el acervo andaluz, que solo los que lo vivieron saben si fue verdad, pero que sigue así:
Él era cristiano y ella musulmana. Tello cayó prisionero en Archidona, por aquel entonces bajo el poder musulmán. La hija del mandatario moro, Tagzona, por curiosidad, visitó los calabozos en los que se encuentra con el apuesto guerrero, enamorándose de él al verlo. Un flechazo a primera vista. Sus religiones les impedían casarse. Es por lo que ambos decidieron fugarse. Pero fueron descubiertos por los guardias que, con el padre de Tagzona al frente, salieron a su captura.
Llegaron a un peñón en las cercanías de Antequera, decidiendo subir a él ya que no podían guardar las distancias con los perseguidores. En la cima, los arqueros del padre musulmán apuntaron a los jóvenes. Ambos se miraron, se cogieron de la mano y se colocaron al filo. No tenían escapatoria. Su destino pasaba por rendirse, ser capturados y separados, pero Tello y Tagzona, unidos por sus manos, se miraron fijamente y se despeñaron, saltando al vacío, prefiriendo morir a ser separados, una historia de amor que recuerda a la de Romeo y Julieta de William Shakespeare y que ha encontrado similitudes con otros relatos de otros autores a lo largo de los años.
Cuentan que tales hechos se remontan al siglo XV cuando Antequera era frontera era la zona musulmana y cristiana durante la Reconquista. Pero antes, también la Peña conquistó a los pobladores prehistóricos ya que éstos decidieron alzar el templo megalítico de Menga alineando su eje con la Peña, buscando que el primer rayo del verano, el solsticio, entrara en la cámara sepulcral.
En semanas se sabrá si el hombre declaró Patrimonio Mundial al enclave formado por Los Dólmenes, El Torcal y la Peña de los Enamorados. Algo que será un título, pero responde a una magia natural que embelesó a aquellos primeros pobladores.
Cristóbal Colón también reparó en el Peñón de los Enamorados, con forma de mujer tendida, yacente, mirando al cielo. Y es que recogió en su diario de a bordo en su viaje a América que encontró un peñón "similar al de los Enamorados de Antequera".
EL TORCAL DE ANTEQUERA
El Torcal de Antequera es un paraje natural de 1171 hectáreas, situado en los términos municipales de Antequera y Villanueva de la Concepción, en la provincia de Málaga de la carretera A-45 en Andalucía (España) y se lo conoce por las caprichosas formas que los diversos agentes erosivos han ido modelando en sus rocas calizas, constituyendo un destacado ejemplo de paisaje kárstico. En el año 1929 se reconoce al área como el primer Espacio Natural Protegido Andaluz de interés Nacional, en 1978 se le declara Parque de la reserva Natural, en 1989 Paraje Natural. En 2014 se declara Zona Especial de Conservación. La sierra goza de la declaración de Zona Especial para la Protección de las Aves, emitida por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía.
En 2013, el Torcal de Antequera fue elegido como segundo finalista de El Mejor Rincón 2013 de Guía Repsol. Además, El Torcal está propuesto como «Lugar de interés geológico español de relevancia internacional» (Global Geosite) por el Instituto Geológico y Minero de España por su interés geomorfológico, con la denominación «SK002: El Torcal de Antequera», dentro del contexto geológico «Los sistemas kársticos en carbonatos y evaporitas de la Península Ibérica y Baleares».
En el año 2016 es declarado Patrimonio Mundial como parte del bien cultural en serie denominado Sitio de los dólmenes de Antequera, ya que el tholos de El Romeral está orientado hacia su cima.
EL DESFILADERO DE LOS GAITANES
-Localización:
En el centro de la provincia de Málaga, delimitado por las serranías de Ronda y Antequera y separando las planicies del Norte de la provincia (Campillos, Teba y Antequera) de las tierras del valle de Guadalhorce y los campos de Cámara al sur, se encuentra un hermoso territorio que esconde tesoros de historia y de espectaculares paisajes. Un entorno en el que a lo largo de la historia han prosperado pueblos, y en especial en el último siglo, se ha desarrollado un floreciente conjunto de infraestructuras hidráulicas y de obtención de energía eléctrica que tienen como elemento conector un humilde camino de servicio conocido como "Caminito del Rey" que recorre de manera casi imposible el paraje natural del Desfiladero de los Gaitanes.
Administrativamente, estas elevaciones montañosas que configuran un relieve de indudable valor geomorfológico, ambiental y paisajístico de gran belleza están ubicadas en los municipios de Ardales, Álora y Antequera.
El Desfiladero de los Gaitanes forma parte además de un gran Paraje Natural que abarca 2173,34 Ha. y está situado en la parte occidental de las Cordilleras Béticas. Se define en él un conjunto montañoso separado del Torcal de Antequera por tierras bajas de carácter margoso.
-Paraje Natural:
Este paraje, en las inmediaciones de la población de El Chorro es, sin duda, uno de los más bellos y atrayentes de la provincia de Málaga. Las impresionantes gargantas abiertas por el río Guadalhorce en las calizas y dolomías jurásicas tienen una longitud total de tres kilómetros alcanzando alturas de hasta 300 metros y anchuras menores a 10 metros.
El magnífico enclave del Paraje Natural del Desfiladero de los Gaitanes y las poblaciones que lo rodean han constituido el foco de influencia para el desarrollo de sociedades humanas desde la antigüedad hasta nuestros días. Los indudables valores naturales, geoestratégicos, de paisaje y de belleza subyugante, etc, han atraído a lo largo de la historia a personajes famosos e incluso a pueblos enteros que han sabido encontrar en estos maravillosos parajes la inspiración para el desarrollo de actividades de muy diversa índole.
PLAZA DE TOROS
La Plaza de Toros de Antequera fue inaugurada el 20 de Agosto de 1848. Dado la precipitación de su ejecución, los tendidos altos se realizaron de madera, llegando en este estado hasta el año 1980, momento en el que el Ayuntamiento adquiere el coso taurino. En 1983 se decide proceder a una transformación total, tanto interior como exterior. Las obras de la fachada comenzaron en el año 1984, iniciándose con la construcción de una nueva puerta principal de sombra, siguiendo el modelo de estilo de los alarifes antequeranos del último tercio del S. XVIII. En años sucesivos se continuó con la total rehabilitación del interior del coso, con la reconstrucción de los tendidos, reduciendo el diámetro del ruedo, así como la total sustitución de las cubiertas, mediante la disposición de una arquería logiada, de columnas toscanas de piedra caliza blanca y arcos de medio punto. El aspecto actual de la Plaza de Toros de Antequera es radicalmente diferente al que presentaba en 1848, constituyéndose en uno de los más bellos cosos de los que se han levantado en todo el territorio nacional.
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